sábado, 30 de abril de 2016

Yo Soy, el Yo Soy (Yo Soy Divinidad) 2ª parte re-edición



Re-edición por que lo habían borrado por derechos de autor

CUANDO TÚ RECONOCES Y ACEPTAS PLENAMENTE EL «YO SOY» COMO LA MAGNA PRESENCIA DE DIOS EN TI, EN ACCIÓN, HABRÁS TOMADO UNO DE LOS MAYORES PASOS HACIA LA LIBERACIÓN




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Tu eres el resultado de ti mismo


No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar; corrigiéndote, el triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.

Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.

Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar.

No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera, todo dependerá de ti; no te amargues con tu propio fracaso, ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso.

Si, tú has sido el ignorante, el irresponsable, tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido por ti.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.

Aprende de los fuertes de los audaces, imita a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande, que el más grande de los obstáculos.

Mírate en el espejo de ti mismo.

Los niños necesitan ser felices, no ser los mejores


Vivimos en una sociedad altamente competitiva en la que parece que nada es suficiente y tenemos la sensación de que si no nos ponemos las pilas, nos quedaremos rápidamente atrás, siendo barridos por los nuevos adelantos.

Por eso, no es extraño que en las últimas décadas muchos padres hayan asumido un modelo de educación sustentado en la hiperpaternidad. Se trata de padres que desean que sus hijos estén preparados para la vida, pero no en el sentido más amplio del término sino en el más restringido: quieren que sus hijos tengan los conocimientos y las habilidades necesarias para hacerse de una buena profesión, obtener un buen trabajo y ganar lo suficiente.

Estos padres se han planteado una meta: quieren que sus hijos sean los mejores. Para lograrlo, no dudan en apuntarles en disímiles actividades extraescolares, allanarles el camino hasta límites inverosímiles y, por supuesto, empujarles al éxito a cualquier costo. Y lo peor de todo es que creen que lo hacen “por su bien”.

El principal problema de este modelo educativo es que añade una presión innecesaria sobre los pequeños, una presión que termina arrebatándoles su infancia y crea a adultos emocionalmente rotos.

Los peligros de empujar a los niños al éxito

Bajo presión, la mayoría de los niños son obedientes y pueden llegar a alcanzar los resultados que sus padres les piden pero, a la larga, de esta forma solo se consigue limitar su pensamiento autónomo y las habilidades que le pueden conducir al éxito real. Si no le damos espacio y libertad para encontrar su propio camino porque le colmamos de expectativas, el niño no podrá tomar sus propias decisiones, experimentar y desarrollar su identidad.

Por eso, pretender que los niños sean los mejores encierra graves peligros:

– Genera una presión innecesaria que les arrebata su infancia. La infancia es un periodo de aprendizaje, pero también de alegría y diversión. Los niños deben aprender de manera divertida, deben equivocarse, perder el tiempo, dejar volar su imaginación y pasar tiempo con otros niños. Esperar que los niños sean “los mejores” en determinado campo, poniendo sobre ellos expectativas demasiado elevadas, solo hará que sus frágiles rodillas se dobleguen ante el peso de una presión que no necesitan. Esta forma de educar termina arrebatándoles su infancia.

– Provoca una pérdida de la motivación intrínseca y el placer. Cuando los padres se centran más en los resultados que en el esfuerzo, el niño perderá la motivación intrínseca porque comprenderá que cuenta más el resultado que el camino que ha seguido. Por tanto, aumentan las probabilidades de que cometa fraude en el colegio, por ejemplo, ya que no es tan importante lo que aprenda como la nota que consiga. De la misma manera, al centrarse en los resultados, pierde el interés por el camino, y deja de disfrutarlo.

– Planta la semilla del miedo al fracaso. El miedo al fracaso es una de las sensaciones más limitantes que podemos experimentar. Y esta sensación está íntimamente vinculada con la concepción que tengamos sobre el éxito. Por tanto, empujar a los niños desde temprano al éxito a menudo solo sirve para plantar en ellos la semilla del miedo al fracaso. Como consecuencia, es probable que estos pequeños no se conviertan en adultos independientes y emprendedores, como quieren sus padres, sino que sean personas que apuesten por lo seguro y acepten la mediocridad solo porque tienen miedo a fracasar.

– Genera una pérdida de autoestima. Muchas de las personas más exitosas, profesionalmente hablando, no son seguras de sí. De hecho, muchas supermodelos, por ejemplo, han confesado que creen que son feas o están gordas, cuando en realidad son iconos de belleza. Esto sucede porque el nivel de perfeccionismo al que siempre han estado sometidas les hace creer que nunca será suficiente y que basta el más mínimo error para que los demás las desprecien. Los niños que crecen con esta idea se convierten en adultos inseguros, con una baja autoestima, que creen que no son lo suficientemente buenos como para ser amados. Como resultado, viven pendientes de las opiniones de los demás.

¿Qué debe saber realmente un niño?

viernes, 29 de abril de 2016

Recordar nuestra divinidad.

Recordar nuestra divinidad. Libélulas de Gaia y Fran Ortega

Entrevista realizada por la Asociación Libélulas de Gaia en Almería el 15 de abril de 2016 a 
Fran Ortega sobre el recuerdo de nuestra divinidad.

Gracias hermano por contarnos tu visión, que tanto nos ayuda en nuestro camino.
Ismael


“La paz es un estado interior”


“Aunque un día se llegasen a suprimir los ejércitos y los cañones, al día siguiente los humanos inventarían otros medios de hacerse la guerra. No es suprimiendo a alguien o algo del exterior que se puede restablecer la paz. 

La paz es, en primer lugar, un estado interior y es en sí mismo que el ser humano debe empezar a suprimir las causas de la guerra. 

Mientras esté habitado por el descontento, la rebeldía, la envidia, el deseo de poseer cada vez más, haga lo que haga, no sólo mantendrá en su fuero interno los gérmenes del desorden, sino que sembrará estos gérmenes por todas partes a su alrededor.

El que come y bebe cualquier cosa deja entrar en su organismo ciertos elementos nocivos que le enfermarán. 

Y entonces ¿qué paz puede tener cuando ha trastornado su organismo? 

La misma ley existe en el plano psíquico: aquél que ingiere cualquier pensamiento y cualquier sentimiento, enfermará. 

La paz es pues también la consecuencia de un saber relativo a la naturaleza de los alimentos con los que el hombre se alimenta en el plano psíquico. 

Sólo puede instalarse en aquél que se esfuerza por alimentarse con pensamientos justos y sentimientos generosos. 

“Estrategias personales para ser más libre”


Alfredo Alcázar:
Confundador de Mindalia.com, la red social de ayuda a través del pensamiento positivo, y Mindalia Televisión, que recorre todo el mundo para llevar conocimiento y crecimiento humano a todo el planeta. 

Profesional de la comunicación desde hace más de 35 años, en radio, televisión, prensa e Internet, decidió junto con Eva López, cofundadora de Mindalia.com, alinear toda su experiencia y trabajo con su corazón, creando el movimiento Mindalia, ONG sin ánimo de lucro, con la que colaboran miles de personas en todo el mundo. 
 

1ª parte



2ª parte

jueves, 28 de abril de 2016

“El canto es una expresión de la vida”


“Cada uno debería esmerarse en cantar, incluso aquéllos que desafinan porque cantar es un medio para hacer un trabajo sobre uno mismo. 

Cuando cantamos, fisiológicamente, desde la garganta hasta el diafragma, algo poderoso se pone en movimiento: brota la voz y nos sentimos poco a poco liberados de las tensiones y de las cargas interiores.

¿Qué sabemos de los ángeles? 

Se les representa como criaturas aladas que cantan. Como los pájaros. 

El ángel y el pájaro están asociados a la idea de ligereza, de vuelo y también de canto. 

¿No es ya para nosotros una invitación para cantar con el fin de desprendernos de nuestras cargas?

 ¡Y de cuántos trastornos mentales podrían curarse los humanos con el canto! 

Los ocho velos de la percepción


A lo largo de los últimos años he desarrollado y descartado diferentes teorías en un intento de explicar cómo es posible que la mayoría de personas no puedan ver la verdad, incluso cuando la tienen delante de sus narices. Aquellos de nosotros que podemos perfectamente ver la “conspiración” hemos participado en innumerables conversaciones para compartir la frustración de constatar la imposibilidad para la mayoría de personas de comprender los tremendamente bien argumentados, demostrados y probados argumentos que usamos para describir y explicar el proceso de la explotación y la esclavitud global a la que estamos sometidos. La explicación más común a la que llegamos es que la mayoría de la gente, simplemente, no quieren ver lo que realmente sucede en el mundo.

Personas extremadamente negativas, que conforman la elite del poder en el planeta han cultivado, muy inteligentemente, un prado de hierba tan verde y frondoso que poca gente, raramente, se molestan en mirar con detenimiento, el tiempo suficiente, para darse cuenta que no es más que un campo de hierba artificial. Las mismas personas que no son capaces de ver el sistema de esclavitud no declarada en el que viven tienen una tendencia a tachar de “teóricos de la conspiración” insanos, aquellos de nosotros que podemos no solo ver la hierba, sino la granja y el castillo de los señores feudales que controlan todo desde lejos.

Y finalmente he entendido el porqué.

No se trata de que aquellos que no se dan cuenta de que su libertad se está desvaneciendo bajo el liderazgo de esta elite “no quieran verlo” – es que simplemente no pueden ver lo que les sucede porque poseen, poseemos, una serie de velos sin penetrar que bloquea su visión real del mundo.

Todas las experiencias y sensaciones externas pasan por un proceso de filtrado en el ser humano. Y de esos filtros, tenemos al menos 8 de ellos.

· Antes del primer velo: Hay casi 7 billones de personas en el planeta. La mayoría viven y fallecen sin haber contemplado seriamente, jamás, nada que no tenga que ver con aquello que les mantiene vivos y les da la posibilidad de gestionar un poco cada día sus vidas. Casi el 90% de la humanidad vivirá y morirá sin haber penetrado nunca el primer velo que les separa de la percepción real del mundo.

· El primer velo: Poco más del 10% restante son personas que ha conseguido romper ese primer velo, y se encuentran con el mundo de la política. Son personas que intentan ser activas, tomar decisiones, participar en las reglas del juego para intentar mejorarlo. A pesar de eso, las opiniones de estas personas están marcadas por lo que dictan nuestros gobiernos, según sus tendencias partidistas, por la opinión de los expertos, y por otras voces con autoridad. De este 10% restante, el 90% fallecerá sin haber conseguido penetrar el segundo velo.

· El segundo velo: El 10% de los rompen el primer velo y penetran en el segundo serán capaces de explorar las mentiras de la historia, la relación entre el hombre, sus formas de gobierno y el significado de las leyes [como medida de control]. Otro 90% de estos vivirán y fallecerán sin haber llegado a penetrar el tercer velo.

· El tercer velo: El 10 % de los que penetran el tercer velo serán capaces de percibir que los recursos del planeta, incluidos la gente, están controlados por un grupo de personas y familias muy poderosas, cuyas posesiones, manipulaciones y extorsiones, han servido para fundar la economía global actual basada en la deuda. El 90% de aquellos que rompan el tercer velo no llegarán nunca a penetrar el cuarto.

· El cuarto velo:

Entrevista a Brian Weiss: “Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana”

Brian Weiss

“Jung se anticipó a su tiempo: comprendía lo misterioso, lo espiritual, lo intuitivo”, dice Weiss.


Hasta que esa extraña idea de la regresión a las vidas pasadas se le metió en la cabeza, Brian Weiss era, según los rígidos cánones academicistas, occidentales y machistas, un hijo soñado. El alumno perfecto. Un ciudadano modelo. El profesional envidiado por el resto de sus colegas.

Graduado magna cum laude en la Escuela de Medicina de la Universidad de Columbia, con un posgrado en la Universidad de Yale, Weiss fue uno de los jefes de psiquiatría más jóvenes del prestigioso hospital Mount Sinai, de Miami.

A simple vista, hay que admitirlo, es todo un catedrático. No obstante, cuando el diálogo cobra vida y entra en acción, sus modales, que han olvidado la solemnidad absurda pero que conservan la cortesía y el refinamiento, invitan a que uno se olvide por completo de que se está frente al controvertido doctor de trascendencia internacional, que decidió suspender la lista de espera de su consultorio cuando ésta ya superaba los cinco años.

“Era poco sensato planificar una visita médica con tanta anticipación”, aclara el autor de best sellers como Lazos de amor, El mensaje de los sabios o A través del tiempo, con millones de copias vendidas en todo el mundo.

Weiss, de 59 años, casado con su eterna Carole y dos hijos, no se comporta con la arrogancia de sus diplomas. Sin necesidad de fruncir de ceño en señal de jactancia, sus observaciones inspiran, acaso más por la sensibilidad que por la agudeza de las mismas, un respeto próximo al afecto.

“He recorrido un largo camino desde el día en que, médico de formación clásica, profesor de psiquiatría y escéptico empedernido, me di cuenta de que la vida humana es algo más maravilloso y profundo de lo que me había hecho creer incluso mi rigurosa formación médica”, cuenta este hombre que, si bien ha sido bautizado como el gurú de la reencarnación en Occidente, aún conserva la vestimenta arquetípica del académico contemporáneo: la camisa tiesa, abotonada casi hasta el tope, un discreto chalequito de fina trama y los pantalones pinzados que se prolongan en un reluciente par de zapatos náuticos. Todo eso, claro, en perfecta armonía con el puntilloso corte de pelo y los inexorables lentes de diseño italiano.

Su mensaje, certero como un rayo, saldrá disparado reiteradamente en dirección opuesta al del tradicional discurso cientificista: “Si una persona evoluciona en un ser más cariñoso, más compasivo y menos violento, es que ha tomado la dirección adecuada. Y aquí, lo que importa, no es la velocidad sino la dirección del camino que se elige.”

De temperamento decididamente sosegado, su semblante parece imperturbable. “Estuve meditando esta mañana”, confiesa Weiss, como develando un secreto.

Más seguidor de Carl Jung que de Sigmund Freud, a pesar de que utiliza muchas técnicas del maestro vienés en sus tratamientos -la hipnosis, por ejemplo-, advierte que las psicoterapias, al no tener raíces espirituales, no sirven para liberar la verdadera naturaleza de los seres humanos.

Y convencido de que cada vez que creamos grupos, nosotros y ustedes, estamos generando violencia, potencialmente, recuerda que sólo existe un grupo: el espíritu humano.

“Todo está conectado. Las almas no tienen raza, religión, sexo o nacionalidad; son almas, una forma pura de energía amorosa. Tenemos que aprender esto y enseñárselo a los chicos”, propone, apoyándose en una cita del místico cristiano Pierre Teilhard de Chardin: “No somos seres humanos atravesando una experiencia espiritual; somos seres espirituales viviendo una experiencia humana”.

Según su experiencia, la psicología sólo funciona si el terapeuta logra conectarse con el paciente en un plano de verdadero afecto. “Lo que cura -insiste Weiss- es la relación, no la técnica.” Y resalta: “Puede que Freud no considerase sus teorías definitivas, pero para sus discípulos son dogmas de fe. Jung, en cambio, era un inconformista que se anticipó a su tiempo; comprendía lo misterioso, lo espiritual, lo intuitivo, pero lo rodeaban personas ávidas de dogmas.”

-En sus libros, usted también suele hablar de la intuición, algo que casi hemos olvidado de utilizar en nuestra vida diaria.

-La arremetida contra la mente comienza desde que somos muy pequeños. Se nos educa con valores familiares, sociales, culturales y religiosos que reprimen nuestros conocimientos innatos. Y si nos resistimos a esa acometida, se nos amenaza con el miedo, la culpa, el ridículo, la crítica y la humillación. O, también, pueden acecharnos el ostracismo, la retirada del amor o los abusos físicos y emocionales. Nuestros padres y profesores, nuestra sociedad y cultura pueden enseñarnos falsedades peligrosas. Y a menudo lo hacen. El mundo actual es una clara prueba de ello, pues se encamina a tropiezos y golpes, imprudentemente, hacia una destrucción irreversible. Pero si se lo permitimos, los chicos pueden enseñarnos la salida.

-¿Es cierto que las mujeres son más intuitivas que los hombres?

-Es así, están más abiertas a todos estos conceptos: espiritualidad, inspiración… Las madres siempre se han basado en su intuición. Por eso, creo que los científicos de hoy están equivocados. Si la ciencia y la tecnología, que se nos están escapando de las manos, no comienzan a desarrollarse en el contexto de nuestra sabiduría intuitiva, entonces estamos frente a un peligro. Porque, mal empleados, pueden destruir el mundo.

-¿Y por qué cree que a la comunidad científica le cueste tanto aceptar esas facultades que todos llevamos dentro?

-Porque existe un descreimiento generalizado sobre todo aquello que no puede verse o demostrarse por métodos científicos convencionales. Y eso está mal, es erróneo. Nos enseñaron que todo eso es supersticioso, o no científico, o inferior. Y no es así. Tenemos sentidos más allá de los cinco sentidos. Y uno de ellos es la intuición. No sólo en el arte, los grandes descubrimientos científicos también surgen intuitivamente, y no necesariamente desde de la lógica pura. El mismo Einstein lo decía. Tiene que haber un balance entre lo racional y lo intuitivo. Algo que, en mi caso, tardó años en llegar. Hasta que conocí a Catherine. Además, para recuperar ese equilibrio, no podemos olvidar que el amor es el componente fundamental de la naturaleza, que conecta y une a todas las cosas y las personas. Y la energía del amor es, en potencia, más fuerte que cualquier bomba y más sutil que cualquier hierba. Lo que sucede es que aún no hemos aprendido a aprovechar esa energía tan básica y tan pura.

-¿Podríamos decir, entonces, que intuición y poesía son casi sinónimos?

-Sin duda están emparentados. Los griegos hablaban de las musas. Los poetas, los músicos y los artistas en general trabajan mejor cuando se dejan llevar por el cerebro derecho, es decir, por la intuición, lo espiritual, lo no lineal; y no siempre ocurre lo mismo cuando se guían por el cerebro izquierdo, el lógico, el racional. Le hemos dado una excesiva importancia a la razón, a un punto tal que casi hemos negado nuestra intuición, que era, precisamente, el sentido predominante del hombre.

Cuando conoció a Catherine, la paciente cuya historia se cuenta en su primer libro Muchas vidas, muchos maestros, Weiss ya había publicado más de cuarenta trabajos científicos y colaboraciones en publicaciones médicas, y había adquirido reconocimiento internacional en psicofarmacología y química cerebral. Con voz tenue, explica que durante más de un año había intentado aliviar los ataques de pánico de su paciente por medios de técnicas psiquiátricas convencionales hasta que, durante una sesión de hipnosis, bien freudiana, todo cambió.

La memoria de Catherine, en lugar de revolver por los cajones de su infancia, fue incluso mucho más lejos de lo que un escritor de cuentos fantásticos hubiera imaginado jamás: Catherine, ese mojón fosforescente en el camino de Weiss, se vio a sí misma, en otro cuerpo, 4.000 años atrás.

“Como hasta ese día era totalmente incrédulo a todos aquellos campos faltos de rigor científico, como la parapsicología, y además no sabía nada sobre las vidas pasadas o la reencarnación, ni me interesaba saberlo, al principio no consideré la vivencia de Catherine como una regresión -explica Weiss-. De todas formas, continuamos con la hipnosis en las sesiones siguientes porque notaba una clara mejoría en sus síntomas.”

A partir de entones, Weiss comenzó a investigar y a documentarse sobre el tema durante 15 largos años de silencio profesional. “Sabía que con tan sólo inferir algo, mis colegas me tomarían por demente”, recuerda, esbozando una sonrisa con un leve toque de picardía.

Pero cuando por enésima vez se convenció de que sus hallazgos eran efectivamente ciertos, decidió publicar, no sin un cierto grado de resquemor, cada detalle de las regresiones de sus pacientes. Y de las propias.

-¿Cómo definiría a la reencarnación?

miércoles, 27 de abril de 2016

Investigación científica concluye que la humanidad está conectada por una conciencia colectiva


Después de 16 años analizando minuciosamente 480 eventos globales, el Global Consciousness Project ha concluido que existe un efecto mental que puede medirse, el cual emerge consistentemente en eventos que congregan, emocionan o consternan a las masas bajo un mismo campo de significado o experiencia. Originalmente un proyecto único en su campo de la Universidad de Princeton, el GCP emitió un comunicado en el que resume su trabajo y señala que “nuestras mentes individuales, aunque únicas y diferentes, pueden también unirse a otras en una especie de sinfonía mental que por momentos se vuelve audible contra una predominante estática en el fondo”.

El GCP, dirigido por el Dr. Roger Nelson, emplea numerosos aparatos a lo largo del orbe, que realizan mediciones de “tunelaje cuántico” en búsqueda de señales de coherencia entre lo que debería de ser un ruido aleatorio. En otras palabras, el Global Consciousness Project mide la sincronicidad colectiva de manera cuantificada, “correlaciones significativas en datos aleatorios” (recordemos que para Carl Jung, la sincronicidad era una “coincidencia significativa”). Aplicando una especie de electroencefalograma planetario (o “electrogaiagrama”) en momentos cruciales de concentración de energía psíquica colectiva se cree haber observado un emergente campo de conciencia unificada, o la llamada noósfera que fervientemente pronosticara Pierre Teilhard de Chardin.


Durante las mediciones de evento, el GCP mide fluctuaciones de información (200 bits) cada segundo en 118 aparatos (REGs, Random Event Generators) repartidos por todo el mundo. Esto es equivalente a que cada segundo, en cada una de estas cajas negras o REGs repartidas por todo el mundo, se lanzan 200 volados (una simulación electrónica de lanzar monedas al aire traducidas en datos binarios, bits). Según la ley de la probabilidad, de 200 volados, 100 deberían de caer cara y 100 cruz (o, lo que es lo mismo: 100 0s y 100 1s). Sin embargo se han encontrado patrones significativos en los resultados, correlacionados con eventos de importancia global, lo cual sugiere que en ciertos momentos la conciencia global del planeta interfiere en los resultados, focalizándose y creando mayor coherencia. Durante momentos de crisis, pánico o celebración es como si la conciencia y la atención del planeta se inscribieran sobre un lienzo y empezaran a dibujar signos coherentes.

Después de 16 años y 480 eventos medidos, los patrones de coherencia que han sido cuantificados consistentemente tienen una probabilidad de haber ocurrido de 1 en 1 billón, lo cual hace estas mediciones estadísticamente significativas y merecedoras de la consideración científica como una hipótesis que ha sido comprobada. Lo que hace especialmente importante al GCP es que su método es científicamente sólido, al igual que sus credenciales académicas y, bien visto su trabajo, debe de hacernos reconsiderar el paradigma científico actual en el que se presta poca atención a la investigación psi o noética.

COMPASIÓN El Florecimiento Supremo del Amor



SABEMOS QUÉ ES LA PASIÓN, de modo que no es muy difícil entender lo que debe de ser la compasión. Pasión significa un estado de fiebre biológica —tienes calor y estás casi poseído por energías biológicas, inconscientes—, y ya no eres tu propio maestro, sino solo un esclavo.

Compasión significa que has trascendido la biología, que has trascendido la fisiología. Ya no eres un esclavo y te has convertido en maestro. Ahora actúas conscientemente. Las fuerzas in-conscientes ya no te dirigen, no tiran de ti ni te empujan; eres ca-paz de decidir qué quieres hacer con tu energía. Eres totalmente libre. Entonces, la misma energía que se convierte en pasión se transforma en compasión.

La pasión es placer y la compasión es amor. La pasión es deseo y la compasión es ausencia de deseo. La pasión es avaricia y la compasión es compartir. La pasión quiere utilizar al otro como si fuese un medio y la compasión respeta al otro como un fin en sí mismo. La pasión te mantiene atado al suelo, al barro, y nunca te conviertes en una flor de loto. La compasión te vuelve una flor de loto. Empiezas a ascender sobre el lodazal de los deseos, la avaricia y el enfado. La compasión es una transformación de tus energías.

Normalmente estás dispersado, fragmentado. Parte de la energía está siendo absorbida por tu enfado, otra parte está siendo absorbida por tu avaricia, otra parte está siendo absorbida por el placer y así sucesivamente. Y hay tantos deseos rondándote que te quedas sin energía y te quedas descargado, vacío.

Recuerda que William Blake —hay mucha sabiduría en esto— dice: «La energía es gozo». Pero ya no te queda energía, toda tu energía se ha ido por el desagüe. En el momento que dejas de perder toda esa energía, esta empieza a rellenar tu lago interno, tu ser interno, y te llenas. Surge en ti un profundo gozo. Cuando empiezas a rebosar energía te conviertes en un buda y descubres una fuente inagotable.

LIBERANDO EL PARADIGMA DE VÍCTIMA


Todos tenemos una historia de víctima, un recuerdo de una situación en la que nos hemos sentido impotentes, fuera de control o indefensos. Los detalles de la historia. Posicionarse en víctima, sirve como un recordatorio de que a pesar de nuestros mejores esfuerzos, podemos ser superados por personas o eventos y nuestra vida puede cambiar en un instante. Sin importar cuándo comenzó por primera vez la historia de víctima, cada detalle está grabado en nuestra mente. Pero esta no es la intención de nuestras experiencias de víctima. Somos enfrentados a ellas, para elevarnos sobre nuestras limitaciones percibidas para volvernos victoriosos y pararnos en nuestro poder. El paradigma de víctima es una que toda la humanidad debe – y puede – superar y liberarlo es parte de nuestro viaje espiritual individual y colectivo.

Cuando nos preguntamos por qué las personas no son respetuosas, no nos honran o parecen salirse de su camino para bloquearnos en cada esquina, o por qué la vida es difícil, no somos felices, no tenemos suerte o estamos insatisfechos, la respuesta yace en nuestro paradigma de víctima.

Una víctima tiene muchos problemas, decepciones, expectativas no logradas y sueños no cumplidos. Con frecuencia se piensa que otros parecen ser más suertudos, más dotados, bendecidos o conectados.

Cuando estamos operando desde el paradigma de víctima enviamos un mensaje en silencio a los demás de que no somos poderosos y que ellos son más poderosos que nosotros. Cuando necesitamos ayuda podemos encontrar a alguien que responda al llamado pero si le entregamos nuestro poder a cambio de su ayuda, estamos empujándonos más hacia el paradigma de víctima.  ¿Cómo podemos liberar el paradigma de víctima, algo que muchos Trabajadores de la Luz han venido a hacer? Primero debemos entender la razón del paradigma de víctima y después tomar una decisión aunque podamos estar en un ciclo de víctima cuando estamos eligiendo. Es importante regresarnos a nosotros mismos a lo espiritual y la totalidad emocional.

El viaje a la totalidad comienza con nuestra habilidad para encontrar nuestro centro espiritual, en donde podemos comenzar a reconectarnos con nuestro poder y comenzar el viaje a la re-conexión con el mismo.

Esta también es la historia del viaje de la humanidad desde su inicio hasta ahora, el tiempo en el que estamos cambiando hacia nuevas vibraciones de ser.

Como una familia humana tenemos la oportunidad de salirnos del paradigma de víctimas y recordar nuestra conexión con la Fuente, la divinidad y nuestro poder. Dentro de cada una de estas historias de víctima hay una lección kármica, un contrato del alma, y un punto de inicio para nuestro viaje al perdón, transformación y cierre.

Tenemos una elección para permanecer como víctima y continuar sufriendo en impotencia o unir las piezas heridas de nuestra alma y volvernos victoriosos maestros espirituales que entienden la imagen más grande y pueden elegir la sanación sobre el dolor, el momento presente sobre el pasado y una vida de abundancia y satisfacción sobre carencia y pena. A todos se nos da una oportunidad para reconocer nuestro estado de víctima y elegir otra opción, crear un paradigma de nuevo mundo en donde no haya víctimas y liberemos este paradigma de la energía de la tierra para siempre.

http://blogs.montevideo.com.uy/blognoticia_54652_1.html

martes, 26 de abril de 2016

“Teorías del Universo y el hombre. El corazón del ser humano”


Como estaba previsto, el viernes pasado no pudimos terminar un tema que es casi inagotable, como la destrucción del viejo y obsoleto paradigma de la materia (LA PROGRAMACIÓN DE LAS PROGRAMACIONES) y alcanzar, al menos en sus fundamentos, el nuevo paradigma de la energía, única salida posible para la humanidad. 

Si logramos alcanzar este nuevo paradigma, todas las otras programaciones desaparecen en el acto (fundamentamos el por qué). 

Tampoco pudimos hacer el ejercicio para alcanzar la coherencia, que es el requisito básico para escapar del viejo paradigma, de por sí incoherente y peligroso… Intentaremos ambas cosas el viernes próximo en la nueva serie de CIO-URITORCO…

 Teorías sobre el Universo y el Hombre.


“Para recibir, hay que empezar por dar”


“No esperéis que sean los demás los que os aporten la vida, el amor, el gozo. 

Sois vosotros primero los que debéis abrir las fuentes de la vida, del amor y del gozo. 

Para recibir, hay que empezar por dar. ¡Y poseéis tantos tesoros enterrados dentro de vosotros! 

¿Por qué no transparentarlos al exterior? 
Dejad de lado todas las razones que tenéis para estar tristes, buscad más bien las que tenéis para estar alegres.

Con la alegría damos y con la tristeza tomamos. Si algunos días ya no podéis reír, es porque os habéis apartado del camino justo.

Tenéis preocupaciones… y os encontráis con un pariente, con un amigo o con un simple conocido: esforzaros por recordar algo interesante, agradable para poder contarle o incluso una anécdota divertida. 

¡Reíros juntos! 

Encuentra y sana el origen emocional de tus conflictos - Luz Dary Parra


BioReprogramación® - Encuentra y sana el origen emocional de tus conflictos y enfermedades.

Con la BioReprogramación®, se acompaña a la persona a escuchar su cuerpo y los mensajes que éste le da; a poner en la consciencia el origen de la enfermedad y de esos comportamientos que molestan y afectan la salud, el bienestar y la felicidad. 

Para que utilizando sus propios recursos internos pueda sanarse y entrar en bienestar.




Luz Dary Parra

Creadora de la BioReprogramación®
Psicóloga de la Universidad Pontificia Bolivariana (Medellín, Colombia). Título homologado en
España. Máster en psicología analítica, se ha formado en PNL con Jhon Grinder, Richard
Bandler, Gabriel Guerrero, entre otros. Se formó durante ocho años en teoría de guion mental
personal con su creador el Dr. Herinulfo Londoño Correa. También se ha formado en
Descodificación Biológica con la Escuela de Christian Flèche. Innumerables seminarios y
talleres han permitido conformar las bases de la BioReprogramación® y orientar su buen uso
terapéutico. En su consultorio ha atendido a más de 3000 personas de diferentes países.
Creadora del taller "Volver a nacer" en el que ha ayudado a más de 350 personas a sanar su
concepción, gestación, nacimiento y a reprogramar su vida en España y Colombia.

lunes, 25 de abril de 2016

“La luz del Sol”


“La luz del Sol que sale cada mañana, ilumina los paisajes, los seres, los objetos y, para la mayoría de los humanos, estos paisajes, estos seres y estos objetos, tienen más importancia que la luz que los hace visibles. 

Pero un día cambiarán de opinión: comprenderán que la luz es un espíritu vivo, consciente, activo. Diréis: «¿Cómo un espíritu? La radiación solar es un fenómeno físico que ha sido muy bien estudiado.» 

Sí, pero en realidad la luz del Sol es, en el plano físico, una manifestación del Espíritu cósmico que ha creado el universo.

El universo es una creación de la luz. La luz verdadera es un espíritu, es el espíritu de Dios mismo. 

Es ella la que ha creado y la que mantiene la vida, tanto la vida física como la vida espiritual. 

10 problemas que enfrentas si tienes un alma antigua


Tu manera particular de ver las cosas te dará una perspectiva diferente de estas situaciones.

1. Nunca sentirse totalmente comprendidas

Las personas con almas viejas pueden ser vistas como personas extrañas ya que usualmente tienen ideas y estándares de vida poco convencionales. Usualmente sentirán que hay algo que los separa del mundo real, porque cosas como tener una gran riqueza y otros aspectos de vivir una vida materialno les interesan realmente. Tener expectativas e ideas diferentes sobre cómo vivir puede hacer que sea difícil que los demás te comprendan y comprendan el propósito de tu vida.

2. Nadie comprende lo relajada que eres y la facilidad que tienes para perdonar

Las almas viejas tienden a tener un punto de vista filosófico de la vida y ven las cosas en perspectiva. Es decir, que cuando los problemas aparecen y te ves forzada a superar grandes obstáculos, comprendes que incluso en los momentos más difíciles de la vida hay beneficios. Pueden ver lo bueno en las personas, en la vida y en las interacciones del día que parecen negativas o monótonas.
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3. Puedes contenerte mucho a la hora de vivir la vida

A medida que evolucionas, la conciencia que tienes sobre ti mismo aumenta y eres capaz de identificar de manera firme tus creencias sobre la vida y el mundo. El problema es que usualmente pueden ves muchas posibilidades dentro del espectro de la vida, y en vez de sentirte liberada para crear el destino que deseas, te inhibes gracias a esta libertad que has establecido.

4. Tomar decisiones basándose en unasensación parece lógico

La intuición es un lenguaje sutil y sofisticado, y estas personas trabajan todos los días para sincronizarse con la manera en que su cuerpo se comunica con ellos. Este instinto es elnivel más simple y básico de la intuición física que comunica mensajes de si/no o seguro/no seguro. Usamos esto cuando tratamos de tomar decisiones sobre ciertas personas o relaciones a nivel personal y profesional. Estas almas viejas dejan que su instinto los guíe a la hora de tomar decisiones y los demás no comprenderán cuando les digas que ‘hay algo que sientes’ con respecto a algo o alguien.
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5. Puedes ser vista como alguien solitaria

Estas personas desean tener relaciones importantes, con impacto y que duren en todos los aspectos de su vida. Preferirían tener un par de amigos cercanos que decenas de conocidos que casi no conocen, lo que no quita que sean sociables. Tal como los introvertidos, preferirían utilizar su energía social con personas con quienes puedan tener conversaciones profundas.

6. No estás seguro si alguna vez encontrarás tu hogar

Bailando con el Universo, por Deepak Chopra



NUESTRO CUERPO, NUESTRA MENTE, NUESTRAS emociones, nuestra fisiología entera está cambiando a cada momento en función de la hora del día, de los ciclos de la luna, las estaciones e incluso las mareas. Nuestro cuerpo es parte del universo y, en última instancia, todo lo que sucede en el universo afecta a su fisiología. Los ritmos biológicos son una expresión de los ritmos de la Tierra en relación con todo el cosmos, y sólo cuatro de ellos (los ritmos diarios, mareales, mensuales y lunares) son la base de todos los demás ritmos de nuestro cuerpo.

La Tierra gira sobre su eje, por lo que experimentamos un ciclo de 24 horas de día y noche al que llamamos ritmo circadiano. Dicho ritmo se basa en el giro de la Tierra y, al formar parte de ella, también todo nuestro cuerpo gira siguiendo el ritmo de la Tierra. Cuando este ritmo biológico se ve interrumpido, por ejemplo, por algún viaje de larga distancia, sentimos jet-lag. También cuando nos quedamos trabajando toda una noche, aunque descansemos durante el día no nos sentimos del todo bien, ya que nuestros ritmos biológicos están desacompasados con los ritmos cósmicos.

Los datos científicos muestran que si sometemos a un animal a cierta dosis de radiación una vez al día, éste puede experimentar algún efecto beneficioso. Pero si le damos la misma dosis de radiación doce horas más tarde, el animal puede morir. ¿Por qué? Porque su fisiología ha cambiado por completo en ese periodo de doce horas. Incluso nuestra pequeña experiencia subjetiva nos dice que a ciertas horas del día tenemos hambre, mientras que a otras tenemos sueño. Sabemos que tendemos a sentirnos de una cierta manera a las cuatro de la tarde y de otra a las cuatro de la mañana.

Los ritmos de las mareas también afectan a nuestra fisiología. Estos ritmos son el resultado del efecto gravitatorio del sol, la luna y las estrellas de galaxias distantes sobre los océanos del planeta Tierra. En nuestro interior nosotros también tenemos un océano similar a los de nuestro planeta. Más del 60 por ciento de nuestro cuerpo es agua, y más del 60 por ciento de nuestro planeta es agua. Por lo tanto, experimentamos en nuestra propia fisiología las pleamares y las bajamares y los flujos y reflujos de las mareas. Cuando nos sentimos incómodos es porque nuestro cuerpo está fuera de sincronía con el cuerpo del universo. Pasar tiempo cerca del mar o en cualquier sitio natural puede ayudarnos a sincronizar nuestros ritmos con los de la naturaleza.

El ritmo lunar es un ciclo de veintiocho días que se produce como resultado del movimiento relativo de la Tierra, el sol y la luna. Dicho ritmo es evidente considerando el crecimiento y decrecimiento de la luna. Vemos la luna llena, media luna, dejamos de verla, y el ciclo vuelve a empezar otra vez. La fertilidad humana y la menstruación son buenos ejemplos de ritmos lunares, pero hay otros muchos ciclos de veintiocho días. Cuando trabajaba como medico en una sala de urgencias, era de esperar que atendiésemos a más pacientes con determinados tipos de problemas dependiendo de la hora del día y de los ciclos de la luna.

Debido al movimiento de la Tierra alrededor del sol, experimentamos los ritmos estacionales en forma de diferentes cambios bioquímicos en nuestro cuerpo y mente. Por eso somos más propensos a enamorarnos en primavera o a deprimirnos en invierno. Las personas que padecen un síndrome conocido como desorden afectivo estacional se deprimen en invierno pero mejoran al ser expuestos a la luz solar. Los cambios estacionales no sólo afectan a la bioquímica del cuerpo humano: afectan a la de los árboles, las flores, las mariposas, las bacterias y todo lo que está presente en la naturaleza.

La Tierra se inclina sobre su eje en primavera y brotan las flores, las marmotas salen de sus madrigueras, migran las aves, los peces regresan a sus territorios de desove y comienzan los rituales de cortejo. Las personas se sienten inclinadas a escribir poesía, los amantes cantan sus canciones y corazones jóvenes y viejos se enamoran. Los ritmos estacionales nos afectan biológica, mental y emocionalmente; todos ellos tienen que ver con la relación entre la Tierra y el sol.

Hay otros ritmos y ciclos que oscilan cada pocos segundos, como las ondas cerebrales y electrocardiográficas, mientras que otros como los ritmos ultradianos duran desde treinta minutos a veinticuatro horas. Hay ciclos dentro de otros ciclos, alcanzándose un elevado nivel de complejidad que en su conjunto funciona al unísono como una sinfonía.

Todos esos ritmos crean la sinfonía del universo; cuerpo y mente siempre están intentando sincronizar sus ritmos con los ritmos universales.

domingo, 24 de abril de 2016

“Despiertos y lúcidos”


“La mayoría de los hombres no sólo encuentran natural dejarse llevar por las emociones, por las efervescencias, por las pasiones, sino que piensan que es eso lo que da gusto e intensidad a la existencia. 

¿Acaso se preguntan alguna vez en qué estado se encontrará su cerebro cuando tengan necesidad de reflexionar para resolver problemas importantes y comprender las verdades esenciales de la vida?


Para que vuestro cerebro sea siempre resistente y esté disponible, debéis ser prudentes, mesurados en cada una de vuestras actividades y sobre todo debéis tratar de dominar los movimientos de vuestra vida psíquica. 

Si no, aunque el sabio más grande viniese a revelaros el enigma del universo, no comprenderíais nada, no oiríais nada, no veríais nada. Y es una lástima. 

Actitud | Victor Küppers


Actitud | Victor Küppers | TEDxAndorralaVella

¿Alguna vez ha pensado en la gestión de su entusiasmo? 

Victor es un entrenador optimista y positiva que nos ayudará a traer lo mejor de nosotros mismos de manera eficiente. 


sábado, 23 de abril de 2016

Yo Soy, el Yo Soy (El Rayo Divino de Luz)


ULTIMO VÍDEO QUE HEMOS CREADO, ESPERO QUE OS GUSTE


Es muy importante saber que hay Rayos Naturales que penetran a través de la atmósfera o cinturón etérico dentro de la atmósfera de la tierra. Al decir naturales, me refiero a los Rayos proyectados por la Divinidad o Gran Sol Central, que en años recientes han sido hechos permanentes. 



SI QUIERES SUSCRIBIRTE PINCHA EL SIGUIENTE ENLACE:
https://www.youtube.com/channel/UCx01wtZxSkOSk31Arrgk6Uw

Los niños amados se convierten en adultos que saben amar



Nuestras primeras experiencias con el mundo marcan nuestro desarrollo emocional.En los niños se entreteje una red que conectará su mente y su cuerpo, lo que determinará en gran parte el desarrollo de la capacidad de sentir y de amar.
En este sentido, nuestro crecimiento emocional dependerá de nuestros primeros intercambios emocionales,los cuales no enseñarán qué ver y qué no ver en el mundo emocional y social en el que nos encontramos.
Así, el campo de nuestra infancia nos permite sembrar las semillas del amor de manera natural, lo que determinará que la capacidad de amar y ser amados crezca de manera saludable y nos ayude a desarrollarnos.
“Somos seres emocionales que aprendimos a pensar, no máquinas pensantes que aprendimos a sentir”
-Stanisla Bachrach-
El significado de la nostalgia

Si alimentamos a los niños de amor, los miedos morirán de hambre

Las muestras de cariño y afecto elevan la autoestima en los niños y les ayudan a construir una personalidad emocionalmente adaptada e inteligente. Es decir, nuestro amor les ayuda a manejar los miedos naturales que surgen en las diferentes edades, fomentando un grado de sensibilidad saludable.
Los niños tienen una confianza natural en sí mismos. De hecho, nos asombra que ante desventajas insuperables y fracasos repetidos no se rindan. O sea, que la persistencia, el optimismo, la automotivación y el entusiasmo amistoso son cualidades innatas.
En este sentido, es el mundo o, mejor dicho, los adultos, los que vamos mermando esa inteligencia emocional con la que todos nacemos.
Darnos cuenta de esto nos ayuda a ser conscientes del papel tan relevante que tiene amar a nuestros hijos y educarlos desde el respeto, la empatía, la expresión y la comprensión de sentimiento, el control del enfado, la capacidad de adaptación, la amabilidad y la independencia.
el mundo azul

¿Qué podemos hacer para criar niños felices y saludables?

UN DÍA DECIDÍ PERDONARME



Un día decidí dejar de culparme y hacer algo más constructivo, perdonarme y soltar algunas cosas de mi pasado que aún me pesaban. Dicen que cuando no llegas a perdonar a una persona, nunca terminas de superar lo que te hizo, no lo sueltas; cargas en tu corazón con el resentimiento, el rencor y la rabia; sentimientos que te intoxican desde dentro y que, a la larga, sólo traen consigo amargura y frustración. Entonces, ¿qué podía pasar si no me perdonaba a mi misma?. Nada bueno.

Decidí dejar de justificar mis errores. Que confundimos justificar con perdonar y no es lo mismo. Las justificaciones alivian, a veces vienen bien, pero pueden actuar como una venda en los ojos; las excusas no nos permiten responsabilizarnos de nuestros actos, y así, nunca llegamos a afrontarlos. Sentarme cara a cara con mis equivocaciones, sin justificaciones, ni excusas, pero también sin culpas ni reproches, fue el primer paso.

Decidí dejar de culpar a los demás de mis problemas. Es verdad que a veces no supe elegir bien mis compañías. Invertí esfuerzos en quienes no los merecían, relegando a un segundo plano a personas maravillosas. Pero al fin y al cabo, esa fue mi elección en ese momento de mi vida; me responsabilicé y me perdoné por ello.

Siempre nos dicen, “no te preocupes si te equivocas, que de los errores se aprende”. Pero eso no es tan fácil. Hubo cosas que aprendí a la primera, pero no fueron muchas. Tropecé siete veces con la misma piedra, me caí, me rompí, me levanté y me volví a caer. Culpé a la piedra. Y volví a caer. Intenté cerrar los ojos para no verla. Y volví a caer. Traté de saltarla. Y volví a caer. Y es que no se trataba de ir por el mismo sitio esquivando piedras, sino de cambiar de camino.

Perdoné las lágrimas que solté de más, por cosas que no valían la pena, que no valían mi pena. Fue más duro perdonar las lágrimas que no salieron. Aquellas que nunca encontraron camino a través de mi dolor, que quedaron dentro, ahogando mi corazón.

Me perdoné por haberme dejado en último lugar tantas veces. Por no haberme cuidado y protegido. La tristeza que algunas personas traen a nuestra vida, aparece para avisarnos de que nos alejemos de esas personas; si te paras a escucharla, te lo dirá, pero es algo que no solemos hacer. Cuando una situación nos frustra y nos enfada, ha llegado el momento de luchar para salir de ella; pero en lugar de utilizar la fuerza de ese enfado para tomar impulso, se lo echamos a alguien a la cara, o nos lo tragamos y nos quemamos por dentro. Me perdoné por no haber sabido escuchar mejor a mis emociones y valorar su sabiduría.

Me perdoné mis perfeccionismos, mis exigencias, mis miedos. El tiempo perdido en cosas sin importancia, un tiempo que jamás volverá. Paradójicamente el tiempo es algo que he aprendido a valorar con el tiempo. Me perdoné no haber sabido valorar lo que tenía, por darme cuenta demasiado tarde. Esto costó más. Recordé los momentos pasados, los momentos felices, aquellos que dan sentido a la vida y me prometí a mi misma no volver a pasarlos por alto. No pude perdonarme hasta que no pude sonreír al recordar. O quizás fue al revés. Da igual.

Solté esa parte de mi pasado que siempre me pesó, quedé libre de él y, entonces, pude aceptarme de verdad, entera, completa, con mis luces y mis sombras. Pude soltar de una vez por todas esa maleta de mi pasado que ya no cabía en mi presente. Me sentí libre de cargas antiguas, preparada para lo nuevo que llegue a mi vida.

Y entonces me di cuenta de que todos aquellos errores, equivocaciones y pérdidas formaban parte de mí, del mismo modo que mis éxitos y mis alegrías. Abracé todas aquellas experiencias, gracias a ellas soy quien soy.

Y agradecí.

viernes, 22 de abril de 2016

KRISHNAMURTI…UN SER LIBRE


CONFERENCIAS PRONUNCIADAS EN OJAI, CALIFORNIA, EN 1949

Traducción directa del inglés.

Revisada por

Arturo Orzábal Quintana

Es muy importante, a mi entender, que seamos sumamente serios. Los que acuden a estas reuniones, los que asisten a diversas conferencias de este tipo, se creen muy formales y serios. Pero me agradaría descubrir qué entendemos por “ser formal”, “ser serio”. ¿Es formalidad, demuestra seriedad, eso de ir de un conferenciante u orador a otro, de un dirigente a otro, de un instructor a otro? ¿O que acudamos a diferentes grupos, o pasemos por diversas organizaciones, en busca de algo? Antes, pues, de empezar a averiguar lo que es ser serio, debemos ciertamente descubrir qué es lo que buscamos.

¿Qué es lo que busca la mayoría de nosotros? ¿Qué es lo que cada uno de nosotros quiere? Sobre todo en este mundo de desasosiego, en el que todos procuran hallar cierto género de felicidad, alguna clase de paz, resulta sin duda importante averiguar -¿no es así?- qué es lo que intentamos buscar, qué es lo que tratamos de descubrir. Es probable que la mayoría de nosotros busque alguna especie de felicidad, alguna clase de paz; en un mundo sacudido por disturbios, guerras, contiendas, luchas, deseamos un refugio donde pueda haber algo de paz. Creo que eso es lo que casi todos deseamos. Y así proseguimos, yendo de un dirigente a otro, de una organización religiosa a otra, de un instructor a otro.

Ahora bien: ¿andamos en busca de la felicidad, o lo que buscamos es alguna clase de satisfacción de la que esperamos derivar felicidad? Hay una diferencia, por cierto, entre felicidad y satisfacción. ¿Podéis buscar la felicidad? Tal vez podáis hallar satisfacción; pero, ciertamente, no podéis encontrar la felicidad. La felicidad, sin duda, es un derivado; es un producto accesorio de alguna otra cosa. Antes, pues, de consagrar nuestra mente y corazón a algo que requiere gran dosis de seriedad, de atención, de pensamiento, de cuidado, debemos descubrir -¿no es así?- qué es lo que buscamos; si es felicidad o satisfacción. Temo que la mayoría de nosotros busquemos satisfacción. Deseamos estar satisfechos, deseamos hallar una sensación de plenitud al final de nuestra búsqueda.

¿Podéis, empero, buscar algo? ¿Para qué venís a estas reuniones? Por qué estáis todos aquí sentados, escuchándome? Sería muy interesante averiguar por qué estáis escuchando, por qué os tomáis la molestia de venir desde largas distancias, en un día caluroso, para escucharme. ¿Y qué es lo que escucháis? ¿Procuráis hallar solución a vuestras dificultades y es por eso que vais de un conferenciante a otro, que pasáis por diversas organizaciones religiosas, leéis libros, etc.? ¿O tratáis de hallar la causa de toda la perturbación, la miseria, las contiendas y las luchas? Eso, por cierto, no exige que leáis mucho, que asistáis a innumerables reuniones, o andéis en busca de instructores. Lo que exige es claridad de intención, ¿no es así?

El Como saber si Decides las cosas con la Mente o desde ¡¡ Tu Verdadero Ser !!!!.




En 6 minutos entenderás y sabrás si decides las cosas de tu Vida, desde tu mente  (Ego) o si decide tu Verdadero Ser y esencia.

Eres Dios disfruta el juego de la vida practicando este importante conocimiento.

Practica hasta tener el habito de solo escuchar a tu verdadero Ser. 
Que está, y te habla en tu interior....... disfruta la vida. 


Sin apego


Aprender a vivir sin apegos es aprender a vivir sin miedo; aprender a vivir en el Amor, en el abandono al Amor, es aprender a fluir con nuestra Esencia.

El apego no es otra cosa que miedo a perder a algo, a alguien, y a perderse a uno. Qué se pueda comprender que uno tenga apego a sus bienes materiales y a los seres queridos es algo que es alcanzable, digo yo. 

Vamos, que es lógico la comprensión de que podemos tener miedo a perder esas cuestiones que se pueden denominar materiales. También es comprensible el afecto, cariño que se posea por tales consideraciones. Pero ¿quién ha comprendido lo de no tener apego a perderse a uno?

Uno tiene apego por la admiración que pueda despertar en otros, y esto es en definitiva un miedo a que no piensen de nosotros como nos gustaría que fuera. 

Pero es un apego demasiado tonto como para no comprender que uno puede perder esa admiración y poder seguir siendo uno mismo. 

No obstante, el miedo a no ser considerado, no ser respetado, no ser aceptado o aceptable, es un miedo que atenaza la forma de ser de uno; y uno deja de Ser Quien se Es para transformarse en un miedo a perder la aprobación de los demás.

Por otro lado, está el apego a las formas propias del ego, que a tener en cuenta, es el apego que se tiene a la forma en que uno debe ser como hijo, padre, madre, esposa, abuela, tío, profesor, profesional de lo que sea, compañero, amigo… Y es que el ego encarna múltiples formas de apego a expresiones que no son las propias de Quien uno Es.

Si de verdad se quiere ser libre, si uno quiere ser Uno, si quiere Ser, ha de aprender a desapegarse de todas esas formas del ego. Obviamente esto es perderse a uno. 

Es olvidarse de interpretar ciertas formas que no son propias y que ha ido aprendiendo progresivamente en su experimental humano. Por tanto, el miedo a perderse a uno empieza a ser más comprensible ahora. La clave es que uno no puede Ser Uno si no se pierde en uno, si no se desapega de esas formas de ego tan variadas.

Cuando ya no hay miedo, no hay apego ni ego.

Cuando no hay miedo, hay Amor.

jueves, 21 de abril de 2016

Los gestos de cariño tienen el poder de cambiarlo todo



Los gestos de cariño tienen el poder de cambiarlo todo cuando llegan en el momento adecuado. Por eso es bueno traer un mensaje hasta aquí: no dejes para mañana los besos, abrazos y caricias que puedas dar hoy. Porque ellos se traducen en sonrisas y complicidad y eso.., es maravilloso.
No son solo gestos físicos que se traducen en humedad, calidez y contacto, sino que son complicidad, amor, respeto y amistad. Momentos indescriptibles, mágicos y repletos de una ternura que contagia a través de la sensibilidad y de la validación emocional.
“El beso que te guardo por ahora amenaza con volarse, con salirse de mis labios y buscarte o perderse en el intento de encontrarte.”
-Ligia García y García-                                                                     

mano con haz de luz simbolizando el acto de perdornar

El contacto emocional, la base de nuestro bienestar

El contacto emocional nos ayuda a amarnos a nosotros mismos. Es una afirmación tan rotunda como real. Cuando los demás muestran que nos quieren estamos captando un mensaje maravilloso: somos merecedores de amor.
Por eso en mis artículos siempre hablo de que el cariño nunca es excesivo, ni cuando hablamos de laeducación que debemos transmitir a nuestros niños ni cuando tratamos el tema de las relaciones entre adultos. Dar amor significa maravillar un alma, compartir eternidad e intimidad, ser profundos, transmitir comprensión, rodear los dolores y coleccionar los motivos por los que merece recompensar al mundo con nuestra sonrisa.
“Millones y millones de años y todavía no tengo suficiente tiempo para describir ese pequeño instante de eternidad en que colocas tus brazos alrededor mío y yo coloco mis brazos alrededor tuyo.”
-Jacques Prévert-

mujer con ramo de flores a la espalda

Saber que nos quieren es una de las sensaciones más maravillosas que existen

Saber que nos quieren es la sensación que nos mantiene en pie en los malos momentos.Como hemos dicho en multitud de ocasiones, a veces lo que nos salva es algo tan simple como un gesto de cariño.
Así, nos reafirmamos una vez más en que un poco de cariño puede llenar un corazón de felicidad. Es incomparable el sentimiento que se deriva de ser conscientes de que alguien nos tiene presentes y en cuenta, que se preocupan por nosotros y que somos tan importantes como para que “gasten” un segundo en pensar en nosotros.
Sin ninguna duda, saber que ocupamos la mente de alguien es reconfortante en lo social, en lo emocional y en lo cognitivo.

El Ser Superior Deepak Chopra - Quien eres en verdad


El Ser Superior Deepak Chopra - Quien eres en verdad

Te comparto un extrato del audiolibro 

El Ser Superior de 

Deepak Chopra



Alcanza Tu Sueño


Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.

Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno. Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás. Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó. Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.

No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer. No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú. Deja que el amor te toque y no te defiendas de él. Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo. No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.

Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella. Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.

Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso. Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean. La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros. Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida. El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor. No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados. Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.

Dios nos ha creado para realizar un sueño.

miércoles, 20 de abril de 2016

“Vibraciones, colores y ondas”


“Tratad de estar atentos al lenguaje de la naturaleza. Aunque tengáis la impresión de no entenderlo, esto no tiene ninguna importancia: lo importante es abriros. 

Así preparáis los centros sutiles que os pondrán un día en contacto con toda esta vida que circula en el universo y que nos habla. Porque todo lo que está vivo habla y la naturaleza, que está viva, nos habla también.

Y puesto que la naturaleza nos habla, nosotros podemos hablarle igualmente. 

Que las piedras, las plantas, los ríos, los árboles, las montañas, los astros no conozcan nuestros lenguajes humanos, esto tampoco tiene importancia: las palabras que en cualquier lengua pronunciamos con convicción y amor producen vibraciones, colores y ondas que actúan sobre la materia; y la materia reacciona, responde como si hubiera comprendido.